Fiebre de sabado por la tarde
Los sabados por la tarde, en Once, se nota claramente que es una zona estrictamente comercial. La densidad de gente en la calle baja y esto hace que me aburra considerablemente. De todas
maneras, siempre hay lugar para extravagantes clientes, como el señor travestido de 60 años (muy surrealista él, por cierto) que se fue hace diez minutos, el "terapeuta alternativo" que viene casi todos los dias a hacer presentaciones de Powerpoint, etc. Sin ellos, este blog no existiría, asi que gracias por ser como son.Y ya que hablamos de personajes, les quiero presentar a Martín, un ¿amigo? de la casa, viene siempre y se queda tres o cuatro horas. Se compra una gaseosa, unos cuantos paquetes de galletitas Opera y ahí lo tienen, navegando por la red de redes. Todo va bien hasta que se produce el siguiente dialogo:
- ¿Me sacás el filtro de la Pc?
- Acordate que no se puede ver porno...
- Noo, nada que ver...es porque se me cierran los juegos...
- Bueno, pero acordate...nada de porno...
- No, no...
Quince minutos mas tarde, se acerca un chico de una cabina...
- Che, no es por nada, pero el de la maquina 9 está mirando porno....
Y de nuevo la charla...- Che, te dije que porno no se podía ver...
- No pero ya lo saqué, estoy jugando, blablabla...
El asunto se repite, cada vez que el tipo viene, pero, que mas puedo decir? soy un empleado, solamente...
Hasta pronto.

- Disculpame flaco, se puede estacionar acá?





